
LUNA DE SAL
Todas las civilizaciones han estado siempre unidas a dioses, los griegos a Zeus y Atenea, los romanos a Júpiter y Minerva, los Incas a Viracocha y Mama Quilla… y Cantabria también tiene los suyos. En las cumbres más altas del Monte Vindio es donde se desarrolla esta historia, una historia universal de amistad, celos, soledad y justicia. En ella, la amistad entre la “pequeña diosa Sel” y el “Gran dios Lucobos”, hace enloquecer de celos a la “diosa que perdió el nombre después de esta historia”, hasta el punto de que su maldad la hará caer en desgracia. Pero también es una historia de descubrimientos, bondad, sacrificio y esperanza. Un cuento pequeñito con un fondo tan grande como el mar que te mece y te toca el alma.
